

Pastizal
Yanina Audisio
En Pastizal la poesía se abre como un territorio: un campo donde el cuerpo y la naturaleza laten en la misma raíz. El pastizal, símbolo de abundancia, fertilidad y resiliencia.
AUTOR: Yanina Beatriz Audisio.
NÚMERO DE PÁGINAS: 70 p.
FORMATO: 20 X 14 CM.
AÑO DE EDICIÓN: 2025.
ISBN: 978-631-6755-00-1
COLECCIÓN: Astrolabio.
Acerca del libro...
En Pastizal la poesía se abre como un territorio: un campo donde el cuerpo y la naturaleza laten en la misma raíz. El pastizal, símbolo de abundancia, fertilidad y resiliencia. El pastizal, territorio – cuerpo. Cuerpo que debe ser purificado, cuerpo vacío y en soledad, cuerpo prisión, cuerpo como ofrenda al amado, cuerpo horadado, cuerpo semilla. Es por donde transcurre la historia hasta llegar atávicamente a épocas milenarias donde el “cuerpo yace a diario, vaciado, / bajo el gran ojo blanco del sol.”
Este libro nos invita a atravesar la espesura: a dejarnos desbordar por imágenes que son a la vez heridas y destellos, arraigo y desarraigo, preguntas que no cesan y una belleza que se sostiene al borde de lo brutal. Paradojas del amor.
Prólogo
El cuerpo reina en estos textos, “apago la luz para verte con el cuerpo”, un cuerpo/antena que atrae a las palabras y las constela cada vez de un modo distinto, o las suelta de sus prisiones para que ellas levanten vuelo, alentadas por el viento que mueve las hebras del pastizal, enredándolas, acariciándolas y devorándolas.
Infierno y Paraíso del amor-pasión. Una combustión entre las palabras y el cuerpo; palabras y cuerpo inflamables, reverberantes, se fascinan, se encienden mutuamente, son amantes. Practican una acrobacia que incluye la caída y el desgarro. Pasión por las palabras, por lo que ellas pueden hacer, “una canción volcánica” o “dar a la esfinge la ocasión de cantar”.
Una corriente eléctrica, un temblor sísmico recorre el pastizal, cada brizna deviene otra en un movimiento hipnótico que no cesa. Las bocas/fauces se abren para que lata el corazón de las palabras, palabras huyendo de su cazador, erizan su piel o cambian de color para mimetizarse con el paisaje, son infinitas sus ardides para esquivar o confundir al cazador.
Las cosas ínfimas pueden ocasionar grandes trastornos como ese grillo que “con su cuchillita musical me desuella”. Todo es posible en este mundo donde las palabras reinan, hacen y deshacen mundos para “el gran sobresalto de los cuerpos”, para su voracidad y su carencia, disponen de un “mapa de arrullos” y ofrecen una “pequeña y gozosa inclemencia” a quien se les acerque.
Asistimos a una conjura de imágenes y paisajes desorbitados. Cada poema una corola de la que las palabras liban una dulzura violenta. Gestos amorosos de un cuerpo que se acicala para ser despedazado. El cuerpo formado y deformado por todos los amores vividos. Cuerpo de moradas y demoras de algo que sucedió en otros tiempos –esos amores- y sigue sucediendo.
“La última palabra rugía, despiadada como los seres angélicos ante las bestias de la ruina”
Así al comienzo y al final de este libro está la palabra, no sólo humana, también animal, vegetal y angélica. Es ella nuestra guía doliente y gozosa por el pastizal, ese gran mapa ondulante del extravío que nos fue dado.
Dolores Etchecopar.

Acerca del autor...
Yanina Audisio nació en 1983 en Río Cuarto, Córdoba. Reside en Buenos Aires.
Ha publicado los poemarios: La noche en los perros, La boca y su testigo (Primer premio 7.º Concurso de Cuento y Poesía Adolfo Bioy Casares), Piedras, papeles, tijeras, Bajo poncho, Cielo sobre el charco, Paragüería y otros poemas (infantil), Sol por un rato (Mención honorífica Convocatoria 2020 Nueva York Poetry Press), Nombradero, Hacer el lobo (XXV Premio Latinoamericano de Poesía Ciro Mendía) y
Mordida por las flores (Mención especial Premio Municipal de Literatura Luis José de Tejeda 2024), así como el libro de cuentos Rancho aparte.
Tradujo Fantasmas de lo sublime. Poesía en lengua inglesa en torno a la finitud y la trascendencia (en co-traducción junto con Federico Sironi) y Pájaros de oscuras vocales. Poesía temprana de Dylan Thomas.

